Café de Tercera Alternativa

Físicas Espirituales -- un artículo mensual

Propietarios de viviendas de alquiler

¿Es posible ser propietario de viviendas de alquiler y un pastor afectuoso?

Los amigos de Luke y Dorothy Beidler eran escépticos. "Ustedes no son suficientemente duros para ser propietarios de viviendas de alquiler," decían. "Son demasiado compasivos. Los propietarios a veces tienen que echar a sus inquilinos. ¿Como van a hacer eso?"

Luke es pastor asistente en la Iglesia Mennonita Nueva Vida en Norristown, Pa. (al norte de Philadelphia), y Dorothy es maestra semi-jubilada que trabaja en un programa de educación pre- y post-clase en una escuela pública local. En 1996, decidieron comprar el edificio de apartamentos al lado de la iglesia. Los Beidler tuvieron que sacar un crédito para pagar el edificio. El banco quiere sus pagos en tiempo. ¿Qué pasa si los inquilinos no pagan?

Los Beidler se están dando cuenta que díficil puede ser. En diciembre pasado comenzaron un proceso que llevó al desahucio de un inquilino con problemas de alcoholismo que dejó que se deterioraran su vida y el departamento hasta tal punto que las cucarachas comenzaron a invadir también a otros inquilinos.

"Se siente como un fracaso," dice Dorothy. "Estaba enojado con nosotros. Pero necesitaba ayuda, necesitaba ir a rehabilitarse. Lo que el amor nos dicta en un caso así es decirle, 'Ya no puedes quedarte aquí.'"

En general los Beidler han encontrado formas creativas para resolver conflictos con sus inquilinos. "No somos propietarios que nunca se encuentran," dice Dorothy. (Viven en el edificio.) "También es nuestro hogar."

Los 16 inquilinos, todos los cuales son de bajos recursos o incluso reciben asistencia social, alquilan apartamentos por $290 a $385 al mes. Más de la mitad son de grupos étnicos minoritarios.

Entonces, ¿cómo se las arreglan con los problemas? "Cuando compramos el edificio, cuatro inquilinos usaban o vendían droga," dice Luke. "Les convencimos que sería mejor que se fueran voluntariamente que ser echados por la fuerza."

Una manera de tratar con casos de falta de pago, era perdonar la deuda si los deudores crónicos simplemente se iban. "Perdimos algo de dinero, pero eso ha hecho del edificio un mejor lugar para vivir," dice Luke. Incluso le compraron un pasaje de ida a California a un inquilino para que se pudiese mudar.

Cuando los inquilinos no pueden pagar la renta a tiempo, "tratamos de hacer un poco más por ellos y preparamos un plan de pago," dice Luke. "Hablamos sobre que tan lejos podemos ir pero también sobre donde está el límite luego del cual debemos actuar. A veces ofrecemos incentivos, como bajar la renta si pagan a tiempo."

Esto tal vez no es siempre la mejor decisión desde el punto de vista financiero pero, como dice Dorothy, "Estamos intentando crear un hogar aquí, no queremos solo manejar un edificio de apartamentos." Los inquilinos están invitados a venir y visitarles y para el día de acción de gracias los Beidler invitaron a todos los residentes para una comida.

Las relaciones con los inquilinos son buenas. Dorothy se ha hecho amiga de manera especial con tres mujeres, se toma el tiempo para escucharlas y las provee de varios tipos de ayuda. Han dicho al estado que aceptarían a personas con varios tipos de minusvalía; ocho de los inquilinos son minusválidos, incluyendo a uno cuya falta de motricidad requiere que los Beidler le ayuden a limpiar su apartamento.

Los Beidler también han decidido no esperar a que los inquilinos se vayan para realizar arreglos y mejoras o para instalar nuevas alfombras. "¿Por qué hacerlo solo para nuevos inguilinos?" pregunta Luke. "Queremos que los inquilinos mas antiguos también se sientan apreciados."

Esperan que los inquilinos los vean como propietarios afectuosos. Debe estar funcionando pues el año pasado no hubo cambio de inquilinos.

Cuando compraron el edificio, Luke se inscribió en un programa para empresarios que alienta programas de ayuda a los pobres con orientación a la empresa, la Asociación Menonita para el Desarrollo Económico (www.meda.org) les ayudó con varios problemas relativos a los negocios, y también les ayudaron a definir su visión para el edificio de apartamentos.

"Percibimos el ser propietarios como un ministerio," opina Luke. "Y además nos ayuda a pagar las cuentas."

Adaptado de un artículo de John Longhurst, "Tough Love Needed In Ministry As Landlord," The Marketplace, Enero Febrero 1999, la revista de MEDA. Por mas ediciones de The Marketplace, vea http://www.meda.org/publications/marketplace/ Usado con Autorización.

Conozca más sobre como MEDA ayuda a gente de bajos recursos en América del Norte.


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