Café de Tercera Alternativa

Físicas Espirituales -- un artículo mensual

Empate en el estacionamiento de bicicletas

En septiembre estaba caminando por un parque del centro de la ciudad con dos de mis colegas un domingo de tarde. Había un ambiente festivo hasta que vimos a cuatro jóvenes en el estacionamiento de bicicletas directamente delante de nosotros que intentaban desesperadamente esconder una tenaza cuando nos acercamos.

Estaban tratando de robar una bicicleta, pero sin que lo supieran, tres maestras de la escuela secundaria cristiana Menno Simons les iban a dificultar el trabajo.

Admito, para mi vergüenza, que estaba preparada a seguir de largo. Estos muchachos eran más que nosotros y más grandes. ¿Era acaso mi tarea impedir el crimen? A pesar de mi disgusto terminamos paradas al lado del estacionamiento de bicicletas y continuamos conversando animadamente, razonando a la vez que mientras nos encontráramos allí no robarían ninguna bicicleta. Paradas allí continuamos conversando; ellos esperaban a que nos fueramos. Nosotras nos quedamos allí; ellos nos miraban ferozmente.

Decidimos que este empate podría continuar indefinidamente. Dejé a las otras para ir en busca de ayuda. Alerté a un custodio quién nos pidió que continuaramos vigilando hasta que pudieran movilizar a su gente. Lo hicimos, pero cuando los muchachos me vieron hablar con el custodio nos lanzaron miradas oscuras (incluso pavorosas) y se comenzaron a marchar. Sabíamos que la gente de seguridad los estarían vigilando y que si intentabom algo en otro lugar serían aprehendidos.

Reflexionando sobre esto me acordé de una discusión que nuestros maestros tuvieron en un retiro antes de que comenzara el año lectivo. ¿Que significa ser miembro de la iglesia Menonita y pacifista? ¿Significa que somos pasivos en nuestras actitudes y respuestas? ¿Significa que nos cruzamos de brazos y dejamos que la injusticias del mundo simplemente sucedan?

Nuestro consenso como grupo fue que pacifismo no significa pasividad. Con Jesús como modelo y líder tenemos la obligación de responder a circunstancias injustas. Jesús no era pasivo cuando recorrió el templo enojado. Jesús no quitaba importancia al pecado. Jesús no permaneció callado en circunstancias amenazadoras.

Pero sus respuestas tampoco eran violentas y eran siempre acordes con el amor, la compasión y la esperanza.

El rescatar una bicicleta una mañana soleada era un pequeño paso. Un paso mucho más grande es el admitir que es mi responsabilidad responder a la injusticia especialmente cuando sería mucho mas fácil no inmiscuirse.

Joanne Wiens es directora de Mennonite Simons Christian School en Calgary, Alberta.
Usado con Autorización.


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