Café de Tercera Alternativa

Físicas Espirituales -- un artículo mensual

Víctimas de bombardeos comparten historias, traen paz interior

En dos ciudades que se convirtieron en símbolos mundiales de devastación y pérdida, la colaboración de unos pocos ha permitido que la esperanza crezca de los escombros.

Este verano, Jan Jenner lideró a representantes del Programa de Transformación de Conflictos (CTP) de Eastern Mennonite University (EMU) logró reunir a sobrevivientes del atentado con bomba de 1995 al Edificio Federal Murrah en Oklahoma City y a sobrevivientes del atentado de 1998 a la embajada de EE.UU. en Nairobi, Kenya.

"Logramos el sentimiento de ser dos ciudades y una familia," dijo Jenner, miembra del equipo de CTP. Las reuniones ocurrieron lel 15-22 de junio en Oklahoma City y del 4-11 de julio en Nairobi. "Una conexión casi mágica tuvo lugar entre la gente de Oklahoma y los keniatas," dijo Jenner.

Florence Rogers, una empleada de una oficina de aorro en el edificio federal, quien apenas se salvó, pero quién perdió a 18 de sus 33 empleados fue una de las delegadas de Oklahoma. Jenner la describió como "una mujer sorprendente que era capaz de decir cosas a sus contrapartes de Nairobi debido a sus experiencias, que ninguno de nosotros podía decir."

Había "un inmenso sentimiento de compasión de los dos grupos, el reconocimiento de experiencias compartidas y un increíble apoyo y sentimiento de preocupación," dijo Jenner.

Para Jenner, miembra de CTP, el interés por hacer la paz proviene de una experiencia en Kenya unos cuantos años antes. De 1989 a 1996, Jenner y su esposo trabajaban con el Comité Central Mennonita apoyando a keniatas en pequeños proyectos de desarrollo. En 1991-1992, violentas batallas entre grupos étnicos tuvieron lugar en varios lugares del país. Jenner recuerda que acompañaba a líderes de la iglesia menonita a un pueblo donde recientemente habían ocurrido peleas; cuando llegaron vieron que todo había sido completamente destrozado por la guerra.

"Fue la primera vez que vi violencia a gran escala," dice y agrega: "Treinta años de desarrollo habían sido destruidos en una noche." Fue entonces, dice Jenner, que me di cuenta cuán frágil sería su trabajo en el desarrollo sin un compromiso definitivo a favor de la paz

Durante el lento proceso de trabajar con la gente y grupos a favor de la paz de la región, Jenner constantemente se preguntaba: "Como americana en Kenya, ¿cuál es mi lugar?" Sentía que constantemente se aseguraban de estar caminando en la misma dirección que los africanos no interfiriendo. También se sentía mal preparada para trabajar en pro de la paz. En 1996 se mudaron a Harrisonburg específicamente para enrolarse en el CTP, dónde ahora trabaja como adjunta al programa a cargo de relaciones y becas.

La idea de la visita de intercambio fue de Karimi Kinoti, una estudiante de Kenya en el CTP de EMU. Ella había trabajado para el Congreso Nacional de Iglesias de Kenya en un edificio que estaba enfrente a la embajada en Nairobi que también había sido dañado. Había anteriormente hablado con sobrevivientes del atentado de Oklahoma City y había sentido que debía hacer algo.

En Nairobi, "dedicamos un tiempo considerable para que la gente pudiera contar sus historias," dijo Krista Rigalo estudiante del CTP. "Rápidamente nos dimos cuenta cuán importante era esto. Realmente querían hablar y para muchos participantes era su primera oportunidad para compartir públicamente sus sentimientos y el impacto persistente de esta experiencia tan horrible," dijo Rigalo.

Según Jenner, "fue una de las primeras veces que he visto gente transformada frente a mis ojos [La reunión] realmente excedió mis expectativas, y las que tenía eran altas."

Luego de tres días de talleres intensos en los que tomaron parte aproximadamente 70 sobrevivientes y dolientes, unas 400 personas participaron de una reunión abierta que duró un día entero, uno de "los puntos mas altos del intercambio" según los participantes. Fueron invitados a traer símbolos de pérdida y esperanza - fotografías de familiares muertos en la explosión, anillos de casamiento, prendas de vestir - y ponerlas en mesas frente a la sala de reuniones.

"Fue para todos un momento de esperanza en medio de intenso dolor," dijo Jenner. Los dos grupos encontraron similitudes en sus emociones y experiencias.

El grupo de Nairobi ha pedido seguir involucrado continuamente con entrenadores del CTP, mientras intentan conseguir más fondos. También pidieron a los representantes del grupo de Oklahoma que vinieran a la ceremonia dedicación del monumento en Nairobi este otoño.

CTP es producto de la larga tradición de la iglesia de paz menonita. Como tal tiene sus raíces en los valores anabaptistas de paz y no violencia, justicia social, servicio, reconciliación, sanidad personal y apreccio por la diversidad. El programa también se basa en la extensa experiencia Mennonita doméstica e internacional del servicio de respuesta rápida ante el desastre, ayuda humanitaria, reconciliación y justicia restaurativa.

De Jim Bishop con Steve Janzen

Las visitas de Oklahoma y Nairobi llamaron la atención de los medios de prensa. Canales de televisión locales de Oklahoma y Nairobi cubrieron las visitas de intercambio y un extenso artículo sobre la visita de Kenya apareció en la portada del Washington Post el 12 de julio , y un segmento en el programa "The Early Show" en el Canal CBS aún está pendiente.


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