Café de Tercera Alternativa

Físicas Espirituales -- un artículo mensual

¿Por Qué Nos Odian?

Mwizenge S. Tembo

Nota: Mwzenge S. Tembo nació y creció con la gente Tumbuka de Zambia del este y ahora enseña sociología en una universidad pequeña que se llama "Bridgewater College" en Bridgewater, Virginia, EE. UU. Durante una visita reciente a su pueblo nativo en el distrito Lundazi en la parte este rural de Zambia, una nueva idea le vino a la mente — una idea que puede ser otra clave para la compresión y la paz entre la gente y las naciones del mundo. El doctor Tembo comparte su perspectiva aquí. Este ensayo se escribió desde del punto de vista en como un estadounidense contempla el resto del mundo.

¿Por qué nos odian? Esta pregunta trillada y sus muchas variaciones ha sido hecha cuantiosas veces después del 11 de setiembre de 2001. Hoy hay continuos incidentes y amenazas terroristas dirigidos en los estadounidenses. La nación se ha retorcido las manos en forma colectiva para examinar seria y honestamente el alma. Uno de los coros más comunes como respuesta entre los ciudadanos de EE. UU. es que "somos generosos y contribuimos con miles de millones de dólares en comida y otras ayudas a regiones y otros países que tienen necesidad en el mundo entero. ¿Por qué debe alguien tener razón para odiarnos? Deberían ser agradecidos."

De repente, la respuesta me golpeó una noche cuando yo yacía en la choza alumbrada por velas en el pueblo africano de mi niñez, mientras vivía allí, recientemente, por seis semanas. Entre la tribu Tumbuka hay un concepto que explica y provee respuestas al por qué los europeos y, especialmente los estadounidenses son odiados hoy: kukomola.

A cada adulto, niño, y especialmente a cada pareja joven recién casada se les enseña a no cometer kukomola porque se considera un acto vicioso, cruel y particularmente sin corazón. Típicamente el ama de casa prepara una cena a la vista de todas las personas que se encuentran en la casa. Un desconocido cansado que tiene calor, que tiene sed, y tiene hambre llega repentinamente cuando la comida se está sirviendo. Tal hombre entre los Tumbuka se dice estar en estado de kuzama, la cual es una condición severa de inanición. El ama de casa nunca invita al desconocido para compartir la comida que la familia disfruta. El forastero hambriento sale apesadumbrado, y jamás olvidará y por siempre narrará su horrible experiencia de kukomola con "esa mujer" de "ese hogar".

Un hombre, una mujer, o un niño comete kukomola en cualquier momento que él o ella le niega adrede a otro ser humano algo que es una necesidad, imprescindible o crucial para la sobrevivencia humana, como el agua, la comida, la ropa o un techo.   Kukomola es un concepto especial porque pinta gráficamente situaciones en que negar o retener algo esencial en forma premeditada y abiertamente, es inequívoca y obviamente cruel de parte del dueño de los bienes o un servicio. Ostentar riqueza, posesiones materiales, agasajar en frente de individuos en extrema pobreza, privación, o inanición se considera particularmente insensible.

El concepto se puede aplicar a individuos así como a asuntos entre naciones. Kukomola es un verbo tumbuka que deriva de un dolor específico que alguien aguanta cuando es escaldado. La peladura extremamente dolorosa que resulta se llama kukomola. El concepto no se usa a la ligera, pero se refiere sólo a experiencias muy dolorosas que los humanos se infligen adrede unos a otros.

La solución a kukomola es siempre compartir con a alguien que tiene menos, o no tiene nada, o es indigente. En el ejemplo de la comida, si la mujer definitivamente no puede compartir la comida por fuertes razones, se espera que encuentre métodos ingeniosos para alimentar a los niños de la familia y que el forastero hambriento no pueda observarlos comiendo. A pesar de que la situación sea muy difícil, a la mujer se le alabará como una persona muy amable por evitarle al forastero pobre la experiencia de kukomola.

¿Qué tan frecuentemente se presenta kukomola? Es muy común. Hay 1,600 millones de personas que viven en la pobreza y la enfermedad cada día en el tercer mundo, pero los estadounidenses y la gente del oeste, que constituye sólo el 15 por ciento de los seis mil millones de la gente del mundo, no sólo disfrutan de un nivel de vida rico y opulento, sino que también la globalización garantiza que esta opulencia sea ostentada en frente de la mayoría pobre del mundo a través de la TV, el turismo, los métodos electrónicos y otros métodos de la comunicación de masas. Por esta razón se odia a los estadounidenses, porque cometemos kukomola, o porque simbolizamos el kukomola para el resto del mundo, cada día. La solución a largo plazo para terminar el terrorismo es eliminar todo rasgo de kukomola y genuinamente compartir lo que tenemos con el resto del mundo.

La estrategia mejor para lograr la paz y la tranquilidad universal es esparcir el amor por todas partes del mundo. Los escépticos se reirán, pero ¿qué opciones hay? Además de hacer la guerra, las estrategias nuevas para eliminar verdaderamente el terrorismo deberán ser diseñadas de manera que involucren un método genuino humanitario sin precedentes en la historia humana. Al igual que el difunto expresidente John F. Kennedy creó el Cuerpo de Paz el presidente Bush debe crear "Operación de Eliminación de Kukomola." Millones de adultos y jóvenes comunes de cualquiera religión, de cualquier grupo étnico, y de diversos antecedentes económicos deben vivir unos en los países de los otros y viceversa, al menos un año, en programas masivos de intercambio.

¡Eliminemos nosotros las profundas divisiones étnicas, de racismo, económicas y religiosas que atormentan al mundo, que infligen experiencias profundas y dolorosas de kukomola.

Reimpreso y traducido a partir del Third Way Cafe www.thirdway.com/peace

Traducción por A. Estela Gómez A. y Daniel Spítzer
Con el permiso respectivo


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